martes, 12 de noviembre de 2013

Esta vez fueron rabilargos



Esta vez fueron rabilargos

Un fin de semana más al acecho de los buitres, como otras veces se dispuso todo con la mayor minuciosidad posible. Se realizó el recorrido nocturno habitual y seguidamente al aguardo, a preparar las cámaras y teleobjetivos, y por supuesto a esperar si los señores quieren hacer acto de presencia.
Después de una cabezadita, comienza a  amanecer y entre dos luces ¡Sorpresa! se habían adelantado los comensales, puede que la misma tarde anterior, cuando se puso la oveja. Sólo quedaba el esqueleto con algo de carne, pero había que aguantar en el aguardo hasta la noche para salir sin que me vieran. Había que tomárselo con tranquilidad y ser optimista, ya que de alguna forma se había conseguido que bajasen a la carroña en ese lugar.
Fue saliendo el sol y empezaron a aparecer algunos cuervos (Corvus corax), urracas (Pica pica) y sobretodo rabilargos (Cyanopica cyana), era un trofeo menor, pero no dejaba de ser interesante. No separaba los ojos de ambas cámaras, el espectáculo prometía y la verdad, siempre tuve la esperanza de que algún buitre volvería a rematar la faena del día anterior, cosa que no ocurrió.
El número de rabilargos fue en aumento y se pudo sacar alguna imagen curiosa, tal como la que podemos observar hoy que, curiosamente fue seleccionada entre las finalistas, en la categoría de Comportamiento de aves, en el prestigioso concurso “Wildlife Photographer of the Year”  ¡Será que en aquella época se veían pocos rabilargos en el afamado concurso del Reino Unido!

Nikon F3
Objetivo Nikon 500 f/4
Película de diapositiva Kodachrome 64 

martes, 5 de noviembre de 2013

Objetivo buitre negro


Objetivo buitre negro

Cuando vas por primera vez a Cabañeros, lo que más llama la atención son unas aves de gran tamaño y formas diferentes que nos sobrevuelan una y otra vez, suelen ser buitres negros y leonados. Pues tanto me llamaron la atención que los convertí en un objetivo prioritario y casi obsesivo. No tenían costumbre de acudir a la carroña, allí se decía que comían en el monte, pues nunca se los había cebado. Por la cantidad que había en el cielo parecía una empresa fácil, pero estaba totalmente confundido, los buitres, según decían los cabreros me olían, y por eso no bajaban a la carroña. Fueron muchas noches y muchos días, algunos de 18 horas, pero sin éxito. Algo fallaba y decidimos hacer un aguardo, aprovechando una encina con muchos chupones a su alrededor en un claro a pie de monte. Limpiamos alrededor de la encina y rellenamos los claros con vegetación, en su mayor parte jara y brezo, vamos a la antigua usanza; robusto y sin fisuras. Ahora no podía fallar nada, estaba perfectamente camuflado, sólo había que esperar a que se acostumbrasen. Pasaron 15 días y se volvió a intentar, esta vez se ataron el día anterior las reses con pitas a unas estacas que se clavaron como se pudo al duro terreno (mucha piedra). Se salió a las 4:00 h de la pensión desde Horcajo de los Montes, por una carretera que era peor que un camino, con baches que hacían mella en la dura amortiguación del Nissan Patrol –6 cilindros– y con cuidado de no chocar con algún ciervo o jabalí. Se entraba por la cadena, todo esto de noche, atravesando varios caminos hasta llegar al aguardo, se dejaba el equipo y demás trastos y luego se llevaba el coche a 1 km aproximadamente. Se volvía andando, y después se preparaba el equipo, todo antes de que amaneciera. Al inicio la ilusión amortiguaba el frío, según se iba acercando la hora del amanecer el frío era intenso (mes de diciembre), comenzaba la incertidumbre y toda la atención estaba al otro lado de las troneras del aguardo, entonces se olvidaba el frío, era el momento clave del día, uno más de otros tantos que se salía del aguardo con alguna foto de rabilargo o de cuervo, pero de buitres nada de nada.
¡Otro fiasco!
La pregunta era, ¿En qué he fallado hoy?... no había respuesta. 
Aunque siempre se hacía alguna fotografía interesante, como la que vemos de cuervo buscando en la carroña.

Nikon F3
Objetivo Nikon 500 f/4
Película de diapositiva Kodachrome 64 


 

lunes, 21 de octubre de 2013

El comienzo

















El comienzo

En este espacio vamos a recordar  nuestras andanzas y anécdotas ocurridas en nuestros viajes por los Parques Nacionales de España. Para datar cronológicamente el inicio de esta serie de publicaciones dedicada a los Parques Nacionales, nos debemos remontar allá por el año 1988 con la creación de Cabañeros como Parque Natural. Años difíciles y poco agradecidos, donde sólo un puñado de intrépidos fotógrafos nos aventurábamos con nuestro modesto equipo fotográfico en nuevos y ambiciosos proyectos. 
Faltaba todo por hacer, apenas había alguna publicación en el mercado, recuerdo un libro que me regalaron en un viaje a Doñana, "El mito de Doñana", de Aquilino Duque y prólogo de Miguel Delibes del año 1977, un libro que nos acerca a este magnífico parque a través de las cuatro estaciones. En aquella época, cuando aún moceaba, estos espacios naturales los veíamos lejanos, nos hablaban de su riqueza y sus maravillas naturales, sus pájaros y demás bichos, de quién era Miguel Delibes de Castro, de la Estación Biológica y del Coto de Doñana, de los míticos Parques Nacionales de Ordesa y Covadonga,… 
Las series televisivas en blanco y negro de Félix Rodríguez de la Fuente que, nos encandilaba y nos sentaba en la casa de mi abuelo (por entonces era el único de la familia que tenía TV), nos acercaba a una naturaleza desconocida, era de lo mejor que se podía ver en aquella época. En fin todo cercano, pero a la vez lejano. 
Años después, en 1989 recuerdo cuando solicité, previa excursión a los Montes de Toledo, el primer permiso para fotografiar en Cabañeros a D. José Jiménez García-Herrera, director del flamante Parque Natural. Aún recuerdo sus primeras palabras "Espero que no hagas lo que hasta ahora han hecho otros fotógrafos, que han pasado a por unas imágenes para cubrir la noticia del periódico y no han vuelto por aquí", a lo que yo le contesté "No, no te preocupes, yo vengo para quedarme una temporada, pero necesito un permiso anual". 
¡¡Y vaya que me quedé una temporada!! 

Nikon F4
Objetivo Nikon 200 f/4
Película de diapositiva Fujichrome Velvia 50